viernes, 1 de enero de 2016

De nuevo en la lucha

Acabamos de cerrar un año y empezamos uno nuevo. Algunos lo queman, lo recriminan, lo odian. Que nunca más vuelva, dicen. Otros, en cambio, con esperanzada gratitud piden que se repitan los éxitos, los logros, las oportunidades. Por supuesto que la vida no es un camino rectilíneo ni parejo. Tiene sus altibajos, sus cambios bruscos, sus hechos inextricables, sus contrasentidos. Todo ello: o se asimila y nutre la experiencia, o nos derrota irremediablemente si no sabemos descifrar su lección. 
Nuestra actividad periodística en el semanario Amor y Llaga se vio frustrada casi todo el 2015 por la mala racha en la salud de nuestro amigo y compañero José López Coronado, así como la del suscrito. Superados en parte aquellos impedimentos empezamos este año renovados de espíritu, con mayor ímpetu, reafirmando nuestra irrenunciable pasión por la vida y la humanidad, y nuestra inquebrantable lucha por una sociedad libre, justa, digna y solidaria.
  Muchos acontecimientos han marcado el año que pasó: escándalos de corrupción de gobernantes, políticos y autoridades de todo nivel que se diluyen tras otros escándalos; enormes y vergonzosos giros de los políticos y los aspirantes a cargos públicos; leyes y decisiones políticas aberrantes; en fin, todo para colmar la indignación, para agitar la rebeldía, para volver y llenar calles y plazas y gritar al unísono al rostro de los infames hasta que se les caiga la máscara.
Savater con su conocida sapiencia y claridad dice: “quien carece de indignación frente a los absurdos políticos pasados o presentes no puede tener impulso revolucionario.”[1] Nosotros tenemos como única arma de combate nuestra palabra breve, libre, clara y rotunda, como sustento nuestra dignidad y como energía motivadora la indignación frente a las cosas perversas y falsas. Por ello decimos: de nuevo en la lucha.





[1] Savater, Fernando. (2015). Voltaire contra los fanáticos. Barcelona: Editorial Ariel [p.15]

sábado, 14 de febrero de 2015

Refundar la Izquierda

Diversas voces se están sumando al clamor, la urgencia y la necesidad de refundar la Izquierda. Han pasado algo más de dos décadas y media que se encuentra aletargada, confundida, reducida a escombros o vegetando en alguno que otro gobierno regional o local donde no ha demostrado ser nada diferente de la derecha.
Se ha intentado sin éxito reconstruirla pero como una coalición penosamente electoral, donde cada cual ha vuelto a las viejas prácticas hegemonistas y sectarias que no han hecho sino profundizar su fragmentación y sacar a relucir su deplorable electorerismo, además de la mentalidad de secta que caracteriza a sus mentores.
La componenda, el negocio de candidaturas y el cálculo oportunista han devenido en una manoseada práctica política. Eso es lo que hemos constatado, por ejemplo, en las últimas elecciones regionales y municipales, cuyo resultado está a ojos vista.

De modo que urge la refundación de la Izquierda como un gran movimiento de masas, con un liderazgo democrático e intachable, surgido desde las bases y no impuesta desde las alturas, sustentada en sólidos principios políticos y, al mismo tiempo, en inexpugnables principios morales. Una Izquierda moderna e incorruptible, capaz y honesta. Una real alternativa de gobierno y poder. 

Zapatero a tus zapatos

  Las desatinadas e impulsivas declaraciones del consejero regional, Francisco Sánchez Cieza, nos revelan una vez más el nivel tan bajo que ha descendido la política en nuestro medio, la pésima calidad de nuestros representantes y las argucias que dicen para justificar lo injustificable, además del apetitoso afán para copar los cargos públicos.

   Emplaza y da un ultimátum al presidente regional para que ratifique en el cargo a un cuestionado director de Salud, cuestiona al gerente subregional y pide que "dé un paso al costado" porque no es ingeniero, en cambio justifica que otras direcciones sectoriales (Transportes y Turismo) no sean asumidas por profesionales del ramo "porque el sueldo no llena sus expectativas", pero un profesor no importa lo que perciba.

    Para justificar sus exabruptos  utiliza  artificiosamente el viejo adagio latino "zapatero a tus zapatos" (Sutor, ne ultra crepidam) sin mirar el espejo. Nuestro consejero regional está confundiendo sus principales funciones: proponer normas y acuerdos regionales y fiscalizar los actos de la dirección y administración del gobierno regional y otros de interés, con sus deseos personales o de la facción que quiere manejar las instituciones.

   Hace pocos meses se libró una batalla por la dirección de la UGEL, luego la repulsiva apetencia por la DISA (esperamos que la reciente y atinada designación del Dr. Ciro Torres Verástegui dignifique el cargo). Y ahora el lanzallamas contra el gerente subregional. 

    Fiscalizar la gestión y la conducta pública de las autoridades y funcionarios es algo más responsable, serio y riguroso que dar ultimátums, pedir pasos al costado o zapatero a tus zapatos. Ojalá nuestro consejero cumpla a cabalidad la labor para la que fue elegido. 

Semanario Amor y Llaga N° 558




Fondo Editorial Municipal

Con motivo de la presentación de la novela ¡Qué viva Benel! del Dr. Estuardo Villanueva Díaz, el Grupo Cultural Wayrak a través de mi persona, ante las autoridades locales presentes, formuló la propuesta de creación y financiamiento del Fondo Editorial Municipal, que asuma la labor de promoción del libro, la lectura y las bibliotecas en el ámbito provincial.
El libro constituye una de las herramientas culturales fundamentales de la humanidad para registrar, conservar, transmitir y difundir los conocimientos y la creación intelectual y artística; la lectura es una actividad consustancial al libro que nos convierte en seres pensantes y conscientes de nuestro rol social, refuerza la adquisición del conocimiento y enriquece nuestra capacidad intelectual, sensibilidad humana y visión del mundo.
Las bibliotecas, pese al abandono, el descuido, la ruina económica y al trato desidioso que reciben de las autoridades, son como templos sagrados del saber humano, santuarios de la cultura, grandes depositarios del saber y el arte.
El Fondo Editorial Municipal, cuyo compromiso de creación y financiamiento fue asumido por el primer regidor de la Municipalidad Provincial de Chota, no dejará de ser un saludo a la bandera sino cuando verdaderamente forme parte importante de la política cultural del gobierno local.
El libro, la lectura y las bibliotecas son tres indesligables tareas que competen a ese fondo. 

Semanario Amor y Llaga N° 557

Tregua

Según el Diccionario de la lengua española (DRAE), la primera acepción de tregua es la suspensión de armas o el cese de hostilidades entre dos partes beligerantes o enemigos que han roto o tienen pendiente la guerra. La segunda acepción es intermisión, descanso, lo que es similar a intervalo, pausa, aplazamiento, espera, cesación, etc.
No queremos interpretar que el alcalde está en guerra con el pueblo de Chota, a quien le pide tregua. Queremos descifrar, en el mejor sentido de la palabra, como un pedido de espera, un aplazamiento de los reclamos, un solicitud de tiempo (seis meses ha dicho), para ver los primeros resultados de su gestión.
Esta especie de tregua política es sensata para ver el rumbo que tomará la nueva gestión municipal. Ver si realmente está en la capacidad de gobernar Chota y de solucionar los graves y urgentes problemas que la aquejan; ver si existe una verdadera voluntad política y de emprender una gestión moderna, transparente y fundamentalmente honesta.
Pese a las sospechas razonables surgidas desde el momento que se realizó una campaña electoral que largamente supera en gasto los ingresos que recibirá como alcalde y a los testaferros que estarían detrás, cabe el beneficio de la duda.
Pero tregua política no significa dejar hacer dejar pasar las cosas. No significa cerrar los ojos, poner oídos sordos y hacer mutis ante las irregularidades que linden con actos de corrupción. A la corrupción no se la puede dar tregua ¡jamás! 

Semanario Amor y Llaga N° 556

Para empezar el año

Empezamos un nuevo año, como un ritual, para renovar promesas, palabras, juramentos, una mirada a lo que se hizo y no se hizo, un balance de los logros y retrocesos, un hito para otear el horizonte, un punto para darle una nueva perspectiva al rumbo de la vida, una renovación de esperanzas, aspiraciones y sueños.
Todo ello desde el más profundo sentimiento de anhelo individual, así como también desde la visión más humana y social de ambicionar una sociedad libre y digna para todos, y el sueño de una Chota nuestra, unida, próspera, moderna sin dejar de ser tradicional, con ciudadanos responsables y autoridades honestas e íntegras.
No es pedir mucho. Es sólo exigir derechos y ejercer libertades con responsabilidad, y demandar el cumplimiento de deberes, obligaciones y cargos de manera democrática, con transparencia y honradez. Todos tenemos la obligación de reconstruir los fundamentos de una sociedad libre y digna para todos.
Necesitamos un plan de acción inmediato, impostergable, perentorio. Plantearnos un desafío existencial como individuos (seres únicos, no divididos) y un desafío social en tanto seres sociales, miembros de la sociedad humana, cuya existencia depende de lo que hagamos cada uno. Y para empezar el año hay que romper con el flagelo delictivo de la corrupción. 

Semanario Amor y Llaga N° 555

lunes, 29 de diciembre de 2014

Felipe Santiago Guerrero Barboza

En la navidad de 1979 el corazón de don Felipe Santiago Guerrero Barboza, uno de nuestros insignes e ilustres maestros, dejó de latir. Flaco, alto, de impecable terno oscuro, autodidacta, dueño de un verbo rotundo, una extraordinaria cultura, una conversación cautivante, una amistad imperecedera, y militante comunista convicto y confeso.

Su don de maestro, forjado en los libros y en la vida, lo trasuntó en las aulas del colegio San Juan y del entonces Instituto Nacional Agropecuario N° 1 (hoy I.E. Miguel Grau) del cual fue uno de sus profesores fundadores. Enseñó materias como Historia, inglés y francés, idiomas estos que los dominaba con peculiarísima dicción.
Dijo que la noble misión de los profesores es estudiar junto con la juventud “…sin pretensiones, tratando de fortalecerla y de regar en su corazón y su inteligencia algunas  buenas semillas, para que con los frutos que ellas produjeren, sustenten sus almas en este ir y venir de la vida y no se vea expuesta a ceder a las tentaciones de la demagogia por falta de alimento espiritual”.
Su cometido no se circunscribió a las aulas. Estuvo presente en toda causa digna de Chota. En la IV Convención Nacional de Chotanos (junio 1979), certamen del que naciera el FUDIP (Frente Único de los Intereses del Pueblo de Chota), fue elegido presidente honorario junto a distinguidos maestros y chotanos.
Orador de categórica elocuencia y poeta de verso claro, directo y valiente, no cejaba en exhortar a la juventud, para que levante su voz con fe y esperanza, con rebeldía pero sin fanatismo.
Amor y Llaga N° 554

¡Feliz navidad!

Quizá la ocasión no es propicia para hablar de hechos desagradables, indignantes y funestos que han convertido a nuestra tierra en tierra de nadie, donde la ciudad es un caos, donde la autoridad ha renunciado a la sobriedad, honestidad y decencia en el cumplimiento de su deber público, y donde los ciudadanos han perdido su capacidad de indignación.
Nuestros pueblos parecen, si vale la expresión, olvidados de Dios, pero no sólo olvidados, sino además castigados. Cuatro años perdidos. Los alcaldes y funcionarios sectoriales que han hecho de las suyas con los dineros públicos, envueltos en graves denuncias de corrupción, se van impunes con su corte de incondicionales y testaferros con los bolsillos llenos.
Los ciudadanos con su actitud pusilánime, pasiva y hasta pordiosera, han contribuido a fortalecer esa cultura de la impunidad, tan nociva para la democracia y corrosiva de la institucionalidad. Y la juventud, otrora abanderada de las luchas, ha tomado el camino fácil de cerrar los ojos ante la realidad.

Pero no todo está perdido. Aún en la derrota más desastrosa, en la caída más honda, en el golpe más duro, en el infortunio más cruel, pervive una gran reserva de moral, de humor y de amor de los cuales sacar fuerzas para luchar contra el oprobio. Y como escribe el gran narrador Eduardo González Viaña: con penas y todo siempre somos felices. ¡Feliz navidad!
Semanario Amor y Llaga N° 553

Ni cómplices ni comparsas

Se está cerrando un periodo oscuro y nefasto de nuestra historia, pero nada augura que el que viene será diferente. Todo indica que un continuismo agravado y remozado, corregido y aumentado, de las sucesivas gestiones municipales va a instaurarse nuevamente si es que lo seguimos permitiendo con nuestra complacencia.
Este año ha sido particularmente funesto, vergonzoso y hediondo. El diez de febrero la Sala Penal Nacional condenó al alcalde de Chota, quien con la vista gorda de la policía estuvo nueve meses prófugo de la justicia, hasta que una sala suprema declaró nula la sentencia y ordenó nuevo juicio, lamentablemente tarde para sus intereses, ya que el antedicho no alcanzó a postular a la reelección.
Vinieron las elecciones municipales con los resultados que todos ya conocemos, tras una campaña millonaria, que luego será cobrada y pagada con recursos públicos con testaferros, licitaciones amañadas, sobrevaloración de adquisiciones y obras, y no solo con la complacencia de la población sino además con la inoperancia de las autoridades.
El pueblo chotano y sus organizaciones de base que aún no han sido contaminadas de indignidad, no pueden convertirse en cómplices ni comparsas de la gangrena de la corrupción que está corroyendo nuestro país. Ni cómplices ni comparsas de autoridades indignas, sea cual sea el color o la bandera política que abrazaren.
Pues, por ello, estar vigilantes y en alerta constante es un deber que los ciudadanos dignos no debemos renunciar. 
Semanario Amor y Llaga N° 552

jueves, 11 de diciembre de 2014

El Tingo

La maraña de las elecciones municipales y regionales con su añadido de candidatos sin mayores méritos que las minucias de su ambición personal, y con los resultados de sobra comentados, nos han sustraído de resaltar importantes publicaciones, como la revista El Tingo, órgano informativo del Movimiento Cultural Tacabamba, que salió a la luz en setiembre último, con motivo de la festividad patronal de aquel hermoso y acogedor distrito.

El Tingo es el esfuerzo intelectual, por supuesto económico, del mencionado Movimiento Cultural Tacabamba que surgió como corolario de la primera exposición pictórica y fotográfica realizada en setiembre del 2013, y la inquietud y empeño del Dr. Víctor A. Becerra Llatas, ahora presidente de la institución, que ha logrado convocar a  un grupo entusiasta de tacabambinos para impulsar diversas actividades y proyectos en esta área tan desdeñada y olvidada: la cultura.
Dejemos que los editores de la revista nos expliquen el porqué del nombre de El Tingo: Porque identifica un hermoso paraje, ampliamente conocido por los tacabambinos, como el punto de confluencia de los ríos Lascán y Tuspón, muy cercano a la población y lugar obligado de paseo de los visitantes”.  Y no dejan de tener mucha razón, es un paraje encantador.

El Tingo es pues una revista ilustrada de 42 páginas, impresa en papel cuché a todo color, con artículos que nos revelan pasajes de la historia, las costumbres, la poesía, las festividades religiosas, la vida social y cultural de Tacabamba. Sólo nos queda desear que no muera en su primer número y que el Movimiento Cultural Tacabamba sea digno de emulación por otras  organizaciones de los distritos y provincia de Chota y la región.
Semanario Amor y Llaga N° 551 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Eleodoro Benel Zuloeta

Uno de los personajes considerados  simbólicos del ideario y de la identidad de los chotanos es, sin duda, don Eleodoro Benel Zuloeta. Convertido en una leyenda por el imaginario popular, reverenciado por sus propios rivales, perseguido a muerte por la fuerzas del orden, querido y odiado, admirado y abominado a la vez, es, sin embargo un ícono de la rebeldía y del espíritu libertario que glorifica a Chota.
La leyenda de Benel se forja desde sus años juveniles cuando participa en las montoneras pierolistas en Piura y en el asalto a Lima, dirigido por el mismo Piérola;  las luchas facciosas en la primera década del siglo pasado, la rivalidad con los hermanos Ramos; luego, en 1914, a raíz de la encarnizada masacre en la hacienda Llaucán, de la que se le acusaba, fue duramente perseguido hasta su captura en 1917, y poco tiempo después (1919), su ingeniosa salida de la cárcel y su espectacular huida.

Se adhirió y participó, en 1924, en la mayor hazaña política e insurreccional para derrocar al presidente Augusto B. Leguía, quien había implantado una implacable tiranía para favorecer los intereses del imperialismo norteamericano. Aquella aventura política y armada lo condujo a su inmolación el 27 de noviembre de 1927, luego de tres sangrientos años de resistencia y enfrentamientos con las tropas del gobierno. Robusteciendo así el mito y el epíteto de bandolero.
Quizá su participación en este suceso, a la hora de sopesar a nuestros personajes, le dé un mayor valor histórico y emblemático para los chotanos. Es preciso, en respeto a la verdad histórica, ubicarlo en su tiempo, es decir en el contexto social y político de entonces. Al decir de Basadre, “Eleodoro Benel Zuloeta es un símbolo del estado semifeudal en que vivía y vive todavía gran parte de la sierra”.

No obstante que Benel vive en el corazón y el imaginario de los chotanos, poco se sabe de él, y muy poco valor se le da en la enseñanza de la historia regional, la que anda tan excluida de los textos escolares.  

Semanario Amor y Llaga N° 550

domingo, 16 de noviembre de 2014

Hace 90 años, la insurrección

En la mañana del 20 de noviembre de 1924, 80 hombres armados al mando del Dr. Arturo Osores Cabrera, del coronel Samuel del Alcázar Litardo, del teniente Carlos Barreda Cante y de Eleodoro Benel Zuloeta, a los que se adhirieron una importante milicia de ciudadanos y estudiantes sanjuanistas, tomaron la ciudad de Chota, para dar inicio así a una insurrección armada cuyo propósito era el derrocamiento de la dictadura de Augusto B. Leguía.

El movimiento debió contar con alzamientos simultáneos en Piura, Trujillo, Arequipa y Lima, así como con  el respaldo político, económico y militar del general Oscar R. Benavides. Lamentablemente no fue así. Enterado el gobierno de los planes insurreccionales tomó las precauciones del caso y ya había dispuesto la organización y envío de un destacamento contrainsurgente al mando del capitán Benigno Alvarez y  teniente Zenón Noriega.
No obstante de producida la azarosa batalla de Churucancha en la que las fuerzas gobiernistas apoyadas por los chetillanos de los Villacorta derrotaron a los rebeldes; el cruel fusilamiento del coronel del Alcázar y del teniente Barreda, y el posterior apresamiento y confinamiento del Dr. Arturo Osores y su hijo en la isla San Lorenzo por seis largos años, Eleodoro Benel con el apoyo de los Vásquez de Lanche (Cutervo) continuó en una lucha de resistencia hasta su muerte, el 27 de noviembre de 1927.
Aparte de las referencias históricas y de algunos capítulos de aquella insurrección descritos por el gran Jorge Basadre en su Historia de la República, de la cual se han valido muchos historiadores nuestros, y del estudio sociológico desarrollado por José Pérez Mundaca (Montoneras, Bandoleros y Rondas Campesinas) y por John Gitlitz (Conflictos políticos en la sierra norte del Perú: La montonera de Benel contra Leguía, 1924), es insuficiente la investigación acerca de esta rebelión.
Hay una gran leyenda llamada Benel, pero seguimos ignorando mucho de aquel episodio que enorgullece a los chotanos.

Semanario Amor y Llaga N° 549

domingo, 9 de noviembre de 2014

No a la impunidad

No le falta razón a un excandidato a la alcaldía de Chota, cuando afirma que la gestión municipal saliente como la entrante son caimanes del mismo pozo (Radio Santa Mónica, 6 nov.). Los calificativos quedan cortos, pero la indignación es muy grande. Más grande aun cuando constatamos la impunidad con que actúan, la protección policial de la que gozan y el amparo de las leyes, hechas a la medida y al gusto de los delincuentes públicos.
Todos los alcaldes que sin pena ni gloria han pasado por la municipalidad de Chota, por lo menos en los últimos 15 años, han sido denunciados y procesados por graves delitos contra la administración pública, pero ninguno hasta la fecha ha sido sentenciado; más bien, la blandura y el pasmoso aplazamiento de los juicios en estos casos, amén de otras artimañas, terminan por prescribir los delitos y de este manera quedan impunes.
 Hemos visto cómo a costa de las arcas municipales se han enriquecido en un abrir y cerrar de ojos, cómo los testaferros de simples bodegueros se han convertido en acaudalados empresarios, cómo las empresas de construcción ganan las licitaciones, cómo se realizan las adquisiciones; cómo algunos regidores, funcionarios y empleados afines no pueden explicar el origen de sus fortunas. Pero nada de ello por lo menos ha sido investigado.
 En nuestro país, lamentablemente, se ha impuesto la cultura de la impunidad de tal modo que las denuncias quedan circunscritas a las páginas de los diarios, a las largas investigaciones de las megacomisiones, a los etéreos expedientes judiciales que bajo sutiles argucias jurídicas se archivan y se olvidan, quedando el país, la ciudadanía y el estado peruano a merced de los alibabás y su incontenible banda de cleptómanos (Carlos Campos Vásquez dixit).
Semanario Amor y Llaga N° 548

martes, 4 de noviembre de 2014

La lucha por la dignidad

La gota que rebalsó el vaso no fue la resolución del JNE, que restituye en el cargo al procesado y suspendido alcalde de Chota, sino la burla y negativa al pedido de rendición de cuentas formulado por el Fudip, que rebasado por los hechos, convocó a una marcha por la dignidad que derivó en la toma del palacio municipal.

Son de sobra conocidos los procedimientos, formas y modalidades de cómo operan las mafias que han convertido a los gobiernos locales y regionales en codiciados botines (¿alguien pretende negarlo?). También es de sobra conocido que los peruanos tenemos un sistema judicial incapaz y corrupto, experto en argumentar, proteger, retardar o hacerlas largas, hasta la absolución y olvido (casos Ticlla, Rubio, Julón).

En tanto los problemas se agudizan y se vuelven crónicos, los actores políticos, unos se engarzan en unas movidas oportunistas para ganar algún cargo público o alguna sinecura; y otros adoptan una actitud indiferente o guardan silencio cuando de por medio están sus copartidarios.

Por ello, la lucha por la dignidad de Chota tiene que ser integral y coherente. Y en el caso de las rondas campesinas no se puede distorsionar su histórica lucha para convertirlas en facciones mercenarias al servicio de una persona, de una autoridad o de un cacicazgo político.

No hay mejor homenaje a Chota que el de luchar por su dignificación.

Semanario Amor y Llaga N° 547

Protestas y afán de poder

Mientras exista personas que no tengan ni la más remota idea de lo que es la dignidad o, en el caso de nuestra provincia, mientras exista chotanos que no tengan ni el más remoto sentimiento del honor, ni autoridades sin el menor sentido de la vergüenza, vamos a seguir siendo un pueblo que ha perdido su capacidad de indignación.
Sin embargo, tomando distancia de esas personas indignas y de esos chotanos pusilánimes y desleales, los espontáneos actos de protesta y reclamos impulsados por maestros, estudiantes, ronderos y trabajadores de salud que se han desarrollado esta semana, nos salva de aquella especie de cobardía colectiva que se ha apoderado de los ciudadanos.
La raíz de los problemas es el enfermizo afán de poder y dinero que, a su vez, ha ocasionado el desgobierno y las pugnas en la Unidad de Gestión Educativa Local, UGEL; los actos de corrupción en la DISA (Dirección Subregional de Salud) y la Municipalidad, además en ésta, la negativa a rendición de cuentas; y los cuestionamientos a los concursos de personal convocados por la UNACH.
Hay muchas premisas para desentrañar la conducta de esa clase de autoridades, pero el psicoanálisis tiene una explicación sencilla: “el afán de poder… no es algo natural en una persona psicológicamente estable; es la expresión patológica de un individuo que en el fondo se siente inferior, excluido, minusválido.” (U. Oberst: Alfred Adler: El poder y la ética).

(Sería una ofensa para Chota celebrar su aniversario con autoridades de esa calaña, que no saben el valor simbólico ni la dignidad de ostentar un cargo público).

Semanario Amor y Llaga N° 546

Una mirada de cerca

A raíz del triunfo electoral del MAS un acólito, emocionalmente ebrio, ha dicho que en Cajamarca nació la nueva izquierda y el nuevo Perú. No creemos semejante mistificación de la realidad social y política, por la simple razón que un triunfo electoral no es garantía de un cambio, menos de una transformación social. Esto ha quedado demostrado en los cuatro años que lleva el MAS al frente de la región. 
Para quienes han pasado de los ideales de una izquierda revolucionaria a los artificios del pragmatismo oportunista, no cabe duda que una votación así, será usada para negociar candidaturas y posiciones hegemónicas con miras a las elecciones generales del 2016.  La unidad de las fuerzas progresistas y de izquierda, desde esa perspectiva coyuntural, no pasará de un matrimonio de conveniencia y una frustración más.
Magnificar de lejos la reelección del MAS-PR sin mirar de cerca los entripados de su gestión no sólo evidencia una mirada miope, sino cierta complicidad con los actos de corrupción. (Veamos los bochornosos casos de la UGEL y la DISA Chota, sólo para señalar los más sonados en estos días). A la corrupción no se la debe tolerar viniere de donde viniere, sea de la derecha o sea de la izquierda.

Y si procede de la izquierda la sanción debe ser mayor, porque sería una estafa enarbolar banderas de justicia social, libertad, honestidad, lucha anticorrupción y, en los hechos, hacer todo lo contrario de lo que se pregonaba desde el Sutep o las rondas campesinas. De modo que la nueva izquierda y el nuevo Perú no pueden nacer desde una orilla maloliente. 
Semanario Amor y Llaga N° 545

martes, 14 de octubre de 2014

Gonzalo Fernández Gasco

En la campaña electoral de 1980 conocí personalmente al histórico guerrillero Gonzalo Fernández Gasco cuando, junto a los candidatos y a la sazón líderes de UNIR, inició una gira por Chota. Me tocó entonces preparar en el distrito de Llama el mitin de recepción y dar las palabras de bienvenida. Allí resalté la figura y el legado de aquel paisano nuestro que con Luis de la Puente Uceda comandaron las guerrillas de 1965, hecho que le costó una de las tantas persecuciones y prisiones que ha sufrido a lo largo de su vida.
Gonzalo Fernández Gasco nació en el distrito de Lajas el 15 de noviembre de 1920. Estudio la secundaria en el Colegio Nacional San Juan de Chota. Luego, Educación y Derecho en la Universidad Nacional de Trujillo. Desde sus años juveniles se enroló a la causa revolucionaria. Su entrañable amor a Chota lo impulsó a fundar, el 30 de agosto de 1944, el muy activo Centro Chotano de Trujillo, del cual fue su primer presidente.
Participó con Luis de la Puente Uceda y otros destacados activistas políticos expulsados del Apra, en la fundación del histórico MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), debido a la derechización de Haya de la Torre y el olvido de sus postulados aurorales. Detenido, procesado y deportado a raíz de las guerrillas del 65, sin embargo, no fue ningún impedimento para dedicar toda su vida a la lucha social. Y para estudiar, difundir y perennizar el legado de su íntimo amigo, fundó el 11 de marzo del 2003 el Instituto Luis de la Puente Uceda, IDELPU.
       En la V Convención Nacional de Chotanos (Chiclayo, 2001) a la cual asistió con una numerosa delegación del Centro Chotano de Trujillo, intercambiamos una breve charla donde demostrando siempre su inquietud por Chota, me propuso la realización de una exposición del libro chotano en la capital de la primavera. Su reciente muerte (Trujillo, 9 octubre), no impide sin embargo que su pensamiento vibre en cada persona justa que luche por un Perú nuevo, digno y libre.

Semanario Amor y Llaga N° 544

sábado, 4 de octubre de 2014

Peligrosa recta final

Esta es una semana definitiva y crucial, con resultados previstos, pero sin futuro. O mejor dicho con futuro incierto para Chota. Un “todo puede pasar” tímido, riesgoso, frustrante o quizá esperanzador. No hay nada que augure aún (ni las encuestas amañadas) el victorioso de las elecciones municipales del domingo.
Por supuesto que para algunos es una victoria política. Pero, sobre todo, es una victoria económica y estratégica, pues las arcas municipales son un verdadero y codiciado botín, al que los advenedizos llegan con la única intención de desvalijarlo y hacer de la gestión municipal un negocio turbio y pestífero.
Si bien las autoridades elegidas pueden catapultarse electoralmente. No puede decirse lo mismo de su legitimidad, porque no son producto de una elección limpia, transparente, realmente democrática, sino, más bien, el resultado de una anomia social, del descrédito de la política, del abuso del poder, de la corrupción consentida y el beneplácito de los ignorantes.
 De modo que ingresamos a la recta final de las elecciones con pocas esperanzas y muchas dudas. Los que ayer predicaban, siguiendo a Mariátegui, la política como pedagogía, no han hecho nada más que ensuciar con heces el legado del gran pensador peruano. ¿Quién puede creer ahora en esos revolucionarios de papel (higiénico)?

Y una pregunta final: ¿por qué los chotanos tan afamados de rebeldes y libertarios, reconocidos en el ámbito nacional como valientes y corajudos luchadores contra la injusticia y la corrupción permitimos está afrenta contra nuestro propio honor y dignidad?
Semanario Amor y Llaga N° 543

¿Por quién votar?

Empecemos por una pregunta: ¿hay una elección libre, voluntaria y consciente cuando de por medio hay una campaña electoral desigual, basada en la mentira, en la desinformación, en el uso de recursos moral y políticamente prohibidos y en la compra de votos a cambio de dádivas? Sencillamente que no. Pues esa elección está viciada y el elegido es un fraude infame.
Así, de ese modo, las elecciones resultan un artificio donde termina ganando aquel candidato que ha mentido descaradamente, aquel que considera a los electores una masa de muertos de hambre, aquel que no tiene ni la remota idea de lo que es ser alcalde ni de lo que significa gobernar una ciudad o una provincia.
Hemos tenido periodos sucesivos de alcaldes ineptos y, además, ladrones. Sus méritos más notorios son haber usado el cargo para enriquecerse ilícitamente, usar el poder local para sus negocios turbios, con testaferros que de la noche a la mañana han surgido como prósperos empresarios y que ahora financian sus campañas con gruesos fajos de billetes.
Entonces, ¿por quién votar? Por el candidato honesto y sincero, con una hoja de vida limpia y transparente, capacitado para gobernar una ciudad, con una real vocación de servicio, conocedor de la problemática provincial, firme y claro en sus decisiones, de sólidos principios y con un auténtico amor por Chota.
Si algún candidato reúne estas elevadas cualidades personales votemos por él, si no lo hay no nos queda más opción que botarlos.

Semanario Amor y Llaga N° 542

No elijamos felipillos

Hay quienes habiendo nacido en Chota tienen el alma de felipillo. Anteponen la infamia y la servidumbre de una prebenda a la honra, la libertad y la dignidad. No tienen escala de valores, sino de antivalores, de los cuales se jactan con contrahecho orgullo. La honestidad e integridad moral, la decencia política y la calidad personal han sido reemplazadas por la deshonestidad, la impudicia y la ramplonería.
Esto es lo que se exhibe, cual emblemas nefastos, con algunas rarísimas excepciones, en nuestros personajes públicos (regidores, alcaldes, funcionarios, jefes de todo género y especie), muchos de ellos son profesores que suponemos deben personificar en sumo grado valores que eduquen y orienten a la niñez y juventud. Penosamente estos personajes caminan al revés de la historia y en sentido opuesto a los valores y principios.
En su diario actuar pesa una actitud porcina, es decir aquella que busca la satisfacción de su apetencia individual. Devoran todo sin importar el bien común. Lo lastimoso es que muchos de ellos se encumbran enarbolando banderas de democracia, de justicia, de defensa de los derechos, de honestidad, de desarrollo, de lucha anticorrupción, en fin, de nobles fines y objetivos pero que, tarde o temprano, terminan traicionados.

En las elecciones que se avecinan, por el bien de nuestro pueblo y por el amor que decimos sentir, no elijamos felipillos. Es una elección difícil y ojalá haya alguien que asuma el reto histórico de emprender un cambio radical que Chota necesita.
Semanario Amor y Llaga N° 541