lunes, 29 de diciembre de 2014

Ni cómplices ni comparsas

Se está cerrando un periodo oscuro y nefasto de nuestra historia, pero nada augura que el que viene será diferente. Todo indica que un continuismo agravado y remozado, corregido y aumentado, de las sucesivas gestiones municipales va a instaurarse nuevamente si es que lo seguimos permitiendo con nuestra complacencia.
Este año ha sido particularmente funesto, vergonzoso y hediondo. El diez de febrero la Sala Penal Nacional condenó al alcalde de Chota, quien con la vista gorda de la policía estuvo nueve meses prófugo de la justicia, hasta que una sala suprema declaró nula la sentencia y ordenó nuevo juicio, lamentablemente tarde para sus intereses, ya que el antedicho no alcanzó a postular a la reelección.
Vinieron las elecciones municipales con los resultados que todos ya conocemos, tras una campaña millonaria, que luego será cobrada y pagada con recursos públicos con testaferros, licitaciones amañadas, sobrevaloración de adquisiciones y obras, y no solo con la complacencia de la población sino además con la inoperancia de las autoridades.
El pueblo chotano y sus organizaciones de base que aún no han sido contaminadas de indignidad, no pueden convertirse en cómplices ni comparsas de la gangrena de la corrupción que está corroyendo nuestro país. Ni cómplices ni comparsas de autoridades indignas, sea cual sea el color o la bandera política que abrazaren.
Pues, por ello, estar vigilantes y en alerta constante es un deber que los ciudadanos dignos no debemos renunciar. 
Semanario Amor y Llaga N° 552

No hay comentarios:

Publicar un comentario