sábado, 14 de febrero de 2015

Refundar la Izquierda

Diversas voces se están sumando al clamor, la urgencia y la necesidad de refundar la Izquierda. Han pasado algo más de dos décadas y media que se encuentra aletargada, confundida, reducida a escombros o vegetando en alguno que otro gobierno regional o local donde no ha demostrado ser nada diferente de la derecha.
Se ha intentado sin éxito reconstruirla pero como una coalición penosamente electoral, donde cada cual ha vuelto a las viejas prácticas hegemonistas y sectarias que no han hecho sino profundizar su fragmentación y sacar a relucir su deplorable electorerismo, además de la mentalidad de secta que caracteriza a sus mentores.
La componenda, el negocio de candidaturas y el cálculo oportunista han devenido en una manoseada práctica política. Eso es lo que hemos constatado, por ejemplo, en las últimas elecciones regionales y municipales, cuyo resultado está a ojos vista.

De modo que urge la refundación de la Izquierda como un gran movimiento de masas, con un liderazgo democrático e intachable, surgido desde las bases y no impuesta desde las alturas, sustentada en sólidos principios políticos y, al mismo tiempo, en inexpugnables principios morales. Una Izquierda moderna e incorruptible, capaz y honesta. Una real alternativa de gobierno y poder. 

Zapatero a tus zapatos

  Las desatinadas e impulsivas declaraciones del consejero regional, Francisco Sánchez Cieza, nos revelan una vez más el nivel tan bajo que ha descendido la política en nuestro medio, la pésima calidad de nuestros representantes y las argucias que dicen para justificar lo injustificable, además del apetitoso afán para copar los cargos públicos.

   Emplaza y da un ultimátum al presidente regional para que ratifique en el cargo a un cuestionado director de Salud, cuestiona al gerente subregional y pide que "dé un paso al costado" porque no es ingeniero, en cambio justifica que otras direcciones sectoriales (Transportes y Turismo) no sean asumidas por profesionales del ramo "porque el sueldo no llena sus expectativas", pero un profesor no importa lo que perciba.

    Para justificar sus exabruptos  utiliza  artificiosamente el viejo adagio latino "zapatero a tus zapatos" (Sutor, ne ultra crepidam) sin mirar el espejo. Nuestro consejero regional está confundiendo sus principales funciones: proponer normas y acuerdos regionales y fiscalizar los actos de la dirección y administración del gobierno regional y otros de interés, con sus deseos personales o de la facción que quiere manejar las instituciones.

   Hace pocos meses se libró una batalla por la dirección de la UGEL, luego la repulsiva apetencia por la DISA (esperamos que la reciente y atinada designación del Dr. Ciro Torres Verástegui dignifique el cargo). Y ahora el lanzallamas contra el gerente subregional. 

    Fiscalizar la gestión y la conducta pública de las autoridades y funcionarios es algo más responsable, serio y riguroso que dar ultimátums, pedir pasos al costado o zapatero a tus zapatos. Ojalá nuestro consejero cumpla a cabalidad la labor para la que fue elegido. 

Semanario Amor y Llaga N° 558