domingo, 13 de julio de 2014

Palmas Magisteriales

Sin caer en los consabidos clichés que se repiten año a año y que llenan de promesas, discursos, lauros, remembranzas que pronto quedan en el silencio y el olvido: el 6 de julio, Día del Maestro, se ha convertido en una fecha muy significativa, de una relevancia que sólo puede dignificarse valorando la dimensión humana y trascendente del sentido de educar.
Esa noble y digna misión ha sido valorada a los maestros chotanos que en diversas épocas y circunstancias han colocado muy en alto la responsabilidad de educar. Reconocidos méritos ya sea por su dedicación y labor pedagógica, su trayectoria educativa o su contribución a la educación nacional les ha valido el otorgamiento de la honorífica distinción de las Palmas Magisteriales.
Pedro Coronado Arrascue, insigne educador, profesor de los colegios nacionales San Juan de Chota y Guadalupe de Lima, del que llegó a ser director, catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, fue el primer maestro peruano en recibir las Palmas Magisteriales en 1961, elevada póstumamente al grado de Amauta en 1963.
Otros ilustres maestros chotanos que han sido distinguidos con las Palmas Magisteriales son Gilberto Vigil Cadenillas, Jorge Berríos Alarcón y Luis Valderrama Díaz. Así como el prestigioso educador e historiador Juan José Vega Bello, si bien no nació en Chota, fue hijo de un gran maestro y poeta chotano: Anaximandro Vega Mateoda.
(Como homenaje a los maestros chotanos, héroes de cada día, que dignifican su noble pero grande labor, en un país lleno de desigualdades, el 6 de julio de 1997, nació este semanario, Amor y Llaga, que hoy cumple 17 años con una pasión inquebrantable por Chota).

Semanario Amor y Llaga N°  532

La reelección es una ofensa

“Toda repetición es una ofensa” dice un conocido dicho popular que bien puede aplicarse con toda su connotación al caso de la reelección de alcaldes, presidentes regionales, congresistas o presidentes de la república, aunque nuestra Constitución, prohíbe la reelección inmediata en el caso de los últimos, y está en debate la reelección inmediata respecto a los alcaldes y presidentes regionales.
Es una ofensa para el país, la región, la provincia o el distrito, porque supone falsamente que no hay personas capaces que puedan asumir las riendas del gobierno, con mejor criterio, mayor empeño, un alto grado de responsabilidad, un real compromiso con las clases populares, un verdadero interés colectivo y un gran sentido de desprendimiento, integridad y honestidad, para abundar en valores y principios.
Pero no. Una vez en el poder, aquellos políticos farsantes y parasitarios quieren eternizarse en el cargo público, hacen tantas maniobras y arguyen tantas justificaciones para asegurarse e impedir la alternancia del poder. “Para ello se hace uso de los recursos más vedados, desde el despilfarro y la malversación de los fondos públicos hasta la corrupción y el cohecho más viles y denigrantes,” decíamos ya en este semanario (Amor y Llaga N° 25 del 05 de julio de 1998), al que debemos agregar hoy: el crimen organizado y el sicariato.
Al parecer su lema favorito es “en la repetición está el gusto”. Pues cómo no van a encontrar gusto si la tienen todo de bajada, es decir privilegios, prerrogativas y ventajas que indebidamente gozan en un país donde la mitad de la población carece de los más elementales recursos. Cómo no van a encontrar gusto si se llenan los bolsillos con fondos públicos.
Por ello, una gran cruzada contra la reelección inmediata de alcaldes y presidentes regionales es una de las formas para curar nuestra democracia enferma y maltrecha.


Semanario Amor y Llaga N° 531