sábado, 14 de enero de 2012

Bicentenario en la mira


La celebración del 191° aniversario de la Declaración de la Independencia de Chota (12 de enero) deja un sabor de amargura y de indignación. Lo que debió ser la conmemoración de un acontecimiento histórico, se vio opacado por la presencia soberbia, amenazante y provocadora del suspendido alcalde provincial.

Al margen de este hecho, cuando propusimos la celebración de aquel acontecimiento, planteamos no solo la realización de un acto protocolar, como: emdanderamiento de la ciudad, desfile cívico escolar y ceremonia solemne, sino un conjunto de actividades educativas, culturales, sociales y políticas necesarias para rendir homenaje a los protagonistas de la gesta emancipadora y, fundamentalmente, para reforzar nuestra conciencia e identidad histórica.

Lamentablemente, algunos creen que un desfile simboliza mejor el sentimiento de patria y es el mejor homenaje a los héroes, mártires y próceres de la nación. Craso error, o en el peor de los casos, es una estrecha forma de celebrar un acontecimiento histórico.

Ahora, a pocos años de conmemorar el Bicentenario de la Declaración de la Independencia de Chota, es preciso que nos preparemos no para un desfile, sino que preparemos las condiciones para que nuestra ciudad y nuestra provincia, el 2021, sea una de las más prósperas y pujantes del país: integrada vialmente con carreteras asfaltadas, con servicios básicos que hagan posible una mejor calidad de vida para toda la población, una agricultura cualitativamente desarrollada, una infraestructura educativa, de recreación y deportes de primera.

Todo esto y mucho más debe estar en la perspectiva de la celebración del bicentenario. Y sólo será posible cuando contemos con autoridades auténticamente comprometidas con los intereses y el desarrollo de Chota, y no mequetrefes que lo único que buscan es hincharse de vanidad y de soberbia, y llenarse los bolsillos con dineros del estado.

Mirar hacia el bicentenario es proponer a Chota como la ciudad que queremos.

domingo, 25 de diciembre de 2011

ADECH, presencia dinámica


A Iván Campos Díaz

“Chota progresa si sus hijos se unen”, es el lema y la enseña que llevan los integrantes de la Asociación de Estudiantes Chotanos residentes en el departamento de Lambayeque. Como se sabe, la ADECH, agrupa a los estudiantes chotanos que cursan estudios superiores en las diversas universidades de este departamento.

Desde su fundación, el 1 de junio del 2003, se ha convertido en una institución referente de la juventud universitaria, por su permanente, activa y dinámica presencia. En este lapso vienen desarrollando diversas actividades, tales como: reforzamiento académico, simulacro de exámenes de admisión, charlas de orientación vocacional, recaudación de fondos, visitas y paseos de confraternidad, chocolatadas a los niños de zonas olvidadas, entre otras meritorias acciones.

El fin de semana último, fuimos testigos de ello y los encontramos, pasando mil peripecias, en el lejano distrito de San Juan de Licupís, llevando a cabo un simulacro de examen de admisión a los jóvenes del colegio “Juan Felipe Gastelumendi” y una chocolatada a los niños y vecinos del aquel distrito, un gesto loable, pues es en la solidaridad humana, donde se patentiza el espíritu de la navidad.

Nos refieren sus directivos que en la organización y el desarrollo de sus tareas, actividades y proyectos se han encontrado, en algunos casos, con no pocos escollos como la desagradable indiferencia y la falta de apoyo de las autoridades locales, pero también han contado con la contribución desinteresada de algunos alcaldes, que con bastante visión se han comprometido a becar a los mejores alumnos para su preparación preuniversitaria.

Los miembros de la ADECH, a diferencia de aquellos estudiantes universitarios de la sede de la UNC Chota, también se pronunciaron favorablemente por la creación de la Universidad Nacional Autónoma de Chota, pues experimentan día a día lo que significa estudiar en una ciudad costeña, con discriminación latente hacia el serrano, con apremios y vicisitudes económicas, lejos del hogar y el terruño familiar. Todo lo cual los enaltece y fortalece.

Amor y Llaga N° 341