lunes, 12 de diciembre de 2011

Sin máscaras ni disfraces (cinco apuntes)


· El estado de emergencia en Cajamarca decretado por el gobierno “nacionalista” no hace sino poner en evidencia, sin máscaras ni disfraces, de qué lado está el señor Humala. Es notorio que se ha colocado de parte de la Newmont Minning Corp. (EEUU) y la protesta de Cajamarca lo ha desenmascarado y quitado el disfraz. Durante toda la campaña electoral fingió como cualquier repugnante político. “El poder económico ha hecho con él lo que logró hacer con casi todos: ensillarlos, adobarlos, engullirlos”, precisa Hildebrandt.

· Centenares de policías y soldados, incapaces de acabar con el narcotráfico, el terrorismo y la delincuencia, son enviados a Cajamarca para reprimir la protesta social por el agua y la vida. El gobierno pretende solucionar militarmente un reclamo justo y legítimo. El periodista Augusto Alvarez Rodrich dice que las “declaraciones y propuestas [de Humala] llevan a dudar de si el jefe de Estado se siente más soldado que estadista.”

· En efecto, el sesgo de la profesión o de la actividad que haya desempeñado una autoridad la lleva impresa en su actuación como tal. El presidente Humala formado en los cuarteles quiere convertir al país en un inmenso cuartel. En Cajamarca se está mostrando lo que haría en todo el país cuando, incapaz de cumplir con sus promesas electorales y su fingido nacionalismo, imponga la razón y la prepotencia de los fusiles.

· En el ámbito local, si echamos un vistazo a los periodos municipales últimos, nos encontramos que hemos tenido rapaces comerciantes antes que honestos gobernantes, imprimiendo a su gestión el sesgo mercantilista. Los bienes, los recursos y el patrimonio municipal lo han mercantilizado. Para llegar al poder han mercantilizado la conciencia de los electores y los votos. Han mercantilizado a los dirigentes. La administración pública es su negocio.

· Y en este momento crucial y convulsionado, sale un regidor gracioso pero inoportuno, para reclamar con una leguleyada indigna, negando lo que aprobó, que no se le dio al alcalde suspendido su derecho a la defensa. Recordemos que no hace mucho, el regidor de marras fue dirigente sindical del magisterio chotano y, también, un activo propulsor de la candidatura al Consejo Nacional de la Magistratura del Dr. Aníbal Torres Vásquez, conocido por su lucha contra la corrupción. Si supiera el maestro seguro estaría decepcionado de su alumno.

Amor y Llaga N° 439

A

sábado, 3 de diciembre de 2011

La maldición el oro


“El oro ha generado pobreza y no lo vamos a permitir”. Ollanta Humala en Moquegua.

¿Qué es más importante el agua o el oro? El agua. Porque ustedes no toman oro, no comen oro. Pero nosotros tomamos agua, nuestras criaturas toman agua… Por lo tanto yo me comprometo a respetar la voluntad de Bambamarca, Hualgayoc con respecto a la minería… el agua para los peruanos. Ollanta Humala en Bambamarca (02 de mayo 2011).

“Debe preguntarse al presidente de la república si va a cumplir con lo dicho en su campaña, porque inclusive era más radical que Gregorio Santos, entonces la población votó por una opción que creyó defender el agua y la vida de la gente.” Padre Simeón Gonzales.

“El rehén Ollanta/Atahualpa prepara el cuarto del rescate para los conquistadores de Newmont y sus socios locales, los Benavides.” Fernando Vivas. Utópicos y distópicos.

“Conga desnudó a un gobierno descuajeringado.” Augusto Alvarez Rodrich.

“Quetza descubrió entonces que el corazón de esos nativos (europeos) estaba corrompido y sus ojos enceguecidos por la ambición ilimitada de oro… Sus almas están putrefactas y no tardarían en traicionar a sus reyes y a sus dioses por unas pocas piezas de oro… Poco les importa el bien de sus pueblos o el honor de sus nombres; hay aquí una palabra que impera sobre cualquier otra: oro.” Federico Andahazi: El conquistador.

Esta selección de citas nos exime de mayores comentarios sobre el conflicto social desatado en nuestra región a raíz del proyecto minero Conga que el gobierno, siguiendo una política continuista desde el fujimorismo, pretende llevar adelante tragándose sus propias palabras. La maldición del oro persigue ahora al señor Humala.

Desde estas páginas elevamos nuestra voz de protesta y nos solidarizamos con el pueblo de Cajamarca que se ha levantado para decir ¡No a Conga!

Amor y Llaga 438