domingo, 7 de agosto de 2011

Jueces y ronderos


Contrariando las ejecutorias de la Corte Suprema de la República y el Acuerdo Plenario Nacional N° 1-2009/CJ-116 (13 nov. 2009), que precisa los fundamentos jurídicos y los principios jurisprudenciales que deben ser aplicados por los jueces de todas las instancias en los procesos contra ronderos, ciertos magistrados judiciales, con actitud torpe y evidente desconocimiento de la realidad social, condenan a los ronderos con penas arbitrarias, como es el caso del dirigente rondero de la provincia de Santa Cruz, Estanislao Quispe Mego, procesado por el delito de usurpación de funciones.

Esa actitud obtusa y cerril nos indica que existen jueces empeñados en exacerbar el enfrentamiento entre el Poder Judicial y las Rondas Campesinas, pese a que incluso Cajamarca fue sede del II Congreso Internacional sobre Justicia Intercultural en Comunidades Andinas y Rondas Campesinas, realizado del 8-10 de diciembre del 2010; certamen de suma importancia que en sí fue un reconocimiento por parte del Poder Judicial a la legitimidad y autonomía de las rondas campesinas para administrar justicia.

La movilización campesina que las organizaciones ronderas de Chota, Cutervo, Santa Cruz y Hualgayoc-Bambamarca convocada para el nueve de agosto, en protesta contra ciertos jueces y fiscales y en solidaridad con el dirigente rondero arbitrariamente sentenciado, es ilustrativa que aún el Estado no comprende el rol que desempeñaron las rondas campesinas contra la delincuencia y el crimen, males sociales que ante la inoperancia de los gobiernos hoy se han incrementado y asolan las ciudades.

Por lo dicho, la movilización rondera debe ser ampliamente apoyada, y demandar al nuevo gobierno se respete el fuero de las rondas campesinas que, como lo señala Carlos Campos Vásquez, coeditor de este semanario, son el único freno a la criminalidad.

Amor y Llaga N° 421

domingo, 17 de julio de 2011

Parque industrial


En las horas postreras del régimen alanista (que no es lo mismo que aprista, aunque ambos son consustanciales), se están inaugurando obras inconclusas y se están aprobando una serie de leyes que durante los cinco años han permanecido estancadas.

Dentro de esta hemorragia incontenible de leyes se ha promulgado la Ley N° 29747, por la cual se crea el Parque Industrial de Cajamarca, que los diarios de la capital regional lo han comentado sin entusiasmo y los propios cajamarquinos lo han recibido con frialdad e indiferencia.

No obstante lo tardío y el oportunismo político que reprobamos, es preciso señalar la necesidad de contar con la citada norma, que regule la creación e implementación del Parque Industrial de Cajamarca, a fin de promover las actividades productivas de la micro, pequeña y mediana empresa, fomentar el desarrollo económico, generar empleo y garantizar el crecimiento ordenado, conforme así se estipula.

En consonancia con el rumbo que va tomando el desarrollo económico y las urgencias de la protección del medio ambiente, invocamos a nuestras autoridades locales y subregionales que, adoptando una perspectiva previsora, incluyan en sus decisiones políticas la necesidad de buscar, ubicar, instalar e implementar un parque industrial en Chota.

Puede parecer ésta una obra innecesaria, pero no hay algo más innecesario que lo que no se previene.


Amor y Llaga N° 419