lunes, 16 de agosto de 2010

Villa Stein en Chota

El doctor Javier Villa Stein, presidente del Poder Judicial, en su peculiar visita a Chota, específicamente al distrito de Lajas, ha dicho algunas verdades, que por ser de Perogrullo, pasan por alto: 1) Chota siendo una provincia tan importante en el Perú lamentablemente no cuenta con una carretera adecuada; 2) hay lentitud en la resolución de los problemas, específicamente, en los casos de corrupción.

Al mismo tiempo, el doctor Villa Stein, sin dejar de negar las críticas formuladas contra las autoridades judiciales, ha dicho que lo importante es dar la cara, hacer autocrítica y reconocer los errores, instando a los jueces a resolver con la debida celeridad los procesos en los que están implicados los alcaldes.

Es singularmente significativa la presencia de la máxima autoridad de ese poder del Estado, en momentos que el pueblo se apresta a participar en un nuevo proceso electoral municipal y regional. Y como es sabido, participan en este proceso una serie de personajillos con procesos judiciales que aún siguen, pese al tiempo transcurrido, sin una sentencia firme.

Muchos casos de corrupción han sido denunciados: malversación de fondos, corrupción de funcionarios, cobros indebidos, peculado, colusión, concusión, cohecho, etc., (en palabras más comunes: robo a los dineros del Estado), donde están implicados no pocas autoridades y funcionarios municipales, que de haber sido resueltos por el Poder Judicial con la necesaria celeridad, hoy no estarían pomposamente de candidatos, gastando en campañas electorales, para luego cobrarse con todos los recursos públicos.

En este sentido, con un Poder Judicial firme, realmente autónomo, imparcial, implacable con la corrupción, célere y oportuno, se garantizaría la honestidad pública y por consiguiente el desarrollo de los pueblos. Lo contrario, sería avalar y perpetuar la corrupción.
Semanario: Amor y Llaga N° 386

lunes, 9 de agosto de 2010

La casona sanjuanista


El recientemente nombrado Delegado del INC ha hecho su debut expresando su malestar y denunciando el uso indebido de los ambientes e instalaciones de la vieja casona Sanjuanista, al grado de haberse convertido en un mercadillo.

Como se sabe, pero poco o nada interesa, o mejor dicho, como nadie hace algo porque se cumpla la norma, el local antiguo del Colegio Nacional San Juan por ley 23341 (18 dic. 1981), fue declarado Monumento Histórico y consecuentemente Patrimonio Cultural de la Nación.

Tres años después, (oct. 1984), la ley 23954 modificando la anterior, creó una filial del INC en Chota, teniendo como sede la casona Sanjuanista. Esta norma fue mal interpretada y se pretendió despojar al colegio de su patrimonio y darle un uso que fue cuestionado en su momento.

Han pasado muchos años de un litigio que nunca debió producirse, de haber existido una disposición y ánimo dialogante y constructivo de las partes para destinar el local a los fines que la ley establece, sin menoscabo de los intereses del Colegio Nacional San Juan.

Es sabido que el CEBA San Juan (Centro de Educación Básica Alternativa) que se aloja en la casona sanjuanista, no cuenta con las rentas necesarias para el mantenimiento y conservación del local, pero ello no justifica para deshonrar la casa de la cultura con actividades mercantiles.

Que la cultura sea un trasto viejo para las autoridades y gobernantes tal vez sea entendible, pero para un maestro esa actitud es simplemente inconcebible. Por ello nos quiebra el alma cuando se estropea a la cultura y más cuando la agresión proviene de los llamados a defenderla.